El Ministerio del Interior dio a conocer un informe actualizado sobre la realidad de la violencia doméstica y de género en Uruguay, basado en los registros recopilados durante los primeros diez meses de 2025.
Según los registros, se recibieron en promedio 117 denuncias por día, lo que equivale a una denuncia cada 12 minutos. Además, considerando los homicidios de mujeres consumados por violencia de género y los intentos de homicidio, se registró que, en ese período, cada 11 días se mató o se intentó matar a una mujer por su condición de tal. La información fue elaborada por el Departamento de Información y Análisis Estratégico de la Dirección Nacional, con el apoyo del Área de Estadística y Criminología Aplicada, y se presentó en el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
El informe muestra que las denuncias de violencia doméstica y asociada han aumentado un 19% en los últimos diez años, pasando de 29.785 casos entre enero y octubre de 2015 a 35.443 en el mismo período de 2025. El 61% de estas denuncias ocurre dentro de vínculos de pareja, expareja o relaciones afectivas, mientras que el 39% se produce en entornos familiares. Siete de cada diez víctimas son mujeres, con predominio en el rango de 18 a 28 años. Entre los varones víctimas, la mayoría se concentra entre los 0 y 17 años.
Al analizar los tipos de violencia denunciada, las mujeres reportan principalmente violencia física (42%), psicológica (30%), vicaria (14%) y digital (9%). Los varones víctimas, en cambio, denuncian sobre todo violencia psicológica (56%), física (31%) y otros tipos, como digital, patrimonial y económica, con un 5% cada una. Entre los indagados en estos casos, siete de cada diez son hombres de entre 18 y 38 años, y tres de cada diez son mujeres dentro del mismo rango. En un 53% de las denuncias se registran medidas de protección, y en un 56% hay presencia de niños, niñas o adolescentes. El 6% de los casos involucra armas de fuego, y en el 87% de las denuncias es la víctima quien acude a la autoridad por primera vez.
El informe también detalla el funcionamiento del programa de tobilleras electrónicas, activo desde 2017, cuyo uso se ha multiplicado más de diez veces, pasando de 691 a 3.739 casos. La mayoría de las víctimas son mujeres (90%), mientras que los indagados son en su mayoría hombres. Entre enero y octubre de 2025 se registraron 817 denuncias por retiro o destrucción de estos dispositivos, con 111 personas formalizadas o condenadas.
En cuanto a los delitos sexuales, se observa un incremento superior al 100% en la última década. Entre enero y octubre de 2025 se registraron 2.578 denuncias por abuso sexual en todas sus modalidades, atentado violento al pudor y violación. Ocho de cada diez víctimas son mujeres, principalmente adolescentes de 13 a 17 años, y dos de cada diez son varones de entre 6 y 12 años. Los responsables en la mayoría de los casos son hombres, concentrados en el tramo de 49 años y más, mientras que las mujeres representan un 10% de los indagados.
Los delitos sexuales relacionados con tecnologías de la información también muestran un aumento: las denuncias por divulgación de imágenes íntimas crecieron un 128% en comparación con 2018, y los casos de contacto informático con menores para cometer delitos sexuales subieron un 36%. Las mujeres representan ocho de cada diez víctimas, mientras que los responsables son principalmente varones.
Respecto a los homicidios de mujeres, los datos muestran una disminución en comparación con la década pasada: un 18% entre 2015 y 2019 y un 20% en relación con 2024. Sin embargo, seis de cada diez homicidios ocurren en un contexto de violencia doméstica o de género, principalmente cometidos por parejas, exparejas o vínculos afectivos. La mayoría de estos hechos ocurre en residencias, y el 37% con armas cortopunzantes. En el 56% de los casos las víctimas convivían con los agresores al momento del hecho, y el 75% no había denunciado previamente. Entre los indagados, el 60% fue formalizado y el 40% se suicidó; la mayoría no contaba con antecedentes penales.
Por último, los homicidios de niños, niñas y adolescentes en entornos domésticos suman 57 casos desde 2015, de los cuales un 37% se vincula con violencia vicaria, destacando la gravedad de estas situaciones y la necesidad de políticas de prevención y protección más efectivas.