Montevideo y su área metropolitana ingresaron en la segunda etapa del déficit hídrico, conocida como fase de excepcionalidad, debido a la baja de las reservas de agua, informó Obras Sanitarias del Estado (OSE).
Para enfrentar la situación y garantizar el suministro de agua potable, la empresa comenzará a reducir de manera gradual las presiones de bombeo del sistema metropolitano, medida que busca optimizar el uso del recurso y minimizar posibles afectaciones en el servicio.
En paralelo, OSE resolvió reforzar las cuadrillas dedicadas a la detección y reparación de pérdidas en la red de distribución. Asimismo, se están reacondicionando perforaciones de agua subterránea, que solo se activarán si la evolución de la situación hídrica así lo requiere.